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PEMEX Pierde Más De Mil Millones De Dólares Por Año Por Ordeña

¿Unas de cal por otras de arena?

Ciudad de Mexico (28 de Abril del 2017).-  Parece Epidemia nacional de robo de combustible en México, “los ladrones perforan grifos en tuberías y lo están vendiendo en el mercado negro de México y tal vez incluso en Estados Unidos y Centroamérica y las pérdidas que presenta Petróleos Mexicanos (PEMEX) por esto, ascienden cada año a más de mil millones de dólares”, afirmó el diario The New York Times (NYT) en su edición de este jueves.

Se trata de un fenómeno que las autoridades no han podido frenar por el “débil” estado de derecho en el país, que además pone en peligro los esfuerzos de México para atraer la inversión extranjera en la industria energética, apuntó.

     El aumento incesante de los robos de gasolina,  ascendieron en el sexenio de Felipe Calderón, y era de esperarse que con Peña Nieto siguiera ocurriendo lo mismo.  Esto al parecer ha sido impulsado por las organizaciones criminales que utilizan el soborno y la violencia para pedir “cooperación de buena voluntad” a funcionarios de todos los niveles del gobierno, incluidos trabajadores de Pemex.

     Debido a que la gran estrategia que tenía el ex presidente de lucha contra el narcotrafico, les dio mas visión de campo de trabajo a estos delincuentes, ya que la droga no es lo único que es lucrativo en Mexico, si no que se dieron cuenta que el robo de gasolina dejaba buenas ganancias y es de fácil distribución.

“La verdad es que Pemex no le dio mucha importancia al robo de combustible”, dijo al NYT Eduardo Guerrero, consultor de seguridad en la Ciudad de México. “Se consideró como pérdidas marginales”, eso es tener dinero y no preocuparse por unas cuantas perdidas de unos millones.

¿Ladrón que roba a ladrón?

En comentarios publicados en redes sociales, mucha gente se alegra de que a Pemex le roben gasolina que posteriormente nos robarán a los automovilistas al cargar gasolina y no ven más allá el problema. Es un problema que amenaza en convertirse aun más grande. No basta decir, que como ellos nos roban, qué bueno que les roben. Al final de cuentas, los más perjudicados somos nosotros.